lunes, 31 de enero de 2011

LA TEORÍA DE LAS VENTANAS ROTAS

Yo vivo en el barrio marginado de El Puche en Almería, entiendo perfectamente esta teoría y, además, ya comprendo porque el Concejal Delegado de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Almería D. Esteban Rodriguez Telesforo se ha empeñado en eliminar los contenedores de residuos de nuestro barrio y obligarnos a depositar la basura en los suelos. También voy comprendiendo por que el también Concejal del Equipo de Gobieno de este Ayuntamiento D. Javier Aureliano Garciá puso tantas trabas a cumplir con el Decreto de Urgencias de Sr. Alcalde de Almería para que se arreglara el sistema de aguas residuales del Puche Sur y nuestras calles puedan tirarse años levantadas después de cualquier intervención. Comprendo porque la Concejal Delegada de Participación Ciudadana Doña Pilar Ortega Martinez fue capaz de dejarnos más de tres años sin agua en el Centro Social y comprendo igualmente porque el Concejal Delegado de Urbanismo D. Juan Francisco Megino López no es más diligente a la hora de hacer cumplir las normas de Urbanismo. Como no entender la actitud del Área de Seguridad y Movilidad del Ayuntamiento a cargo del Sr. Concejal Delegado D. José Carlos Dopico Fabrique y la falta de atención por parte de la Policía Local en esta zona y que sean capaces de poner el valorar la vida de un niño por debajo de cualquier bien material.
En fin, espero que algún día consigamos que se arreglen los cristales de El Puche

 
... “La teoría de las ventanas rotas” ...
En 1969, en la Universidad de Stanford (EEUU), el Prof. Philip Zimbardo realizó un experimento de psicología social.

Dejó dos autos abandonados en la calle, dos autos idénticos, la misma marca, modelo y hasta color. Uno lo dejó en el Bronx, por entonces una zona pobre y conflictiva de Nueva York y el otro en Palo Alto, una zona rica y tranquila de California. Dos autos idénticos abandonados, dos barrios con poblaciones muy diferentes y un equipo de especialistas en psicología social estudiando las conductas de la gente en cada sitio.

Resultó que el auto abandonado en el Bronx comenzó a ser bandalizado en pocas horas. Perdió las llantas, el motor, los espejos, el radio, etc. Todo lo aprovechable se lo llevaron, y lo que no, lo destruyeron. En cambio el auto abandonado en Palo Alto se mantuvo intacto.

Es común atribuir a la pobreza las causas del delito. Atribución en la que coinciden las posiciones ideológicas más conservadoras, (de derecha y de izquierda). Sin embargo, el experimento en cuestión no finalizó ahí, cuando el auto abandonado en el Bronx ya estaba deshecho y el de Palo Alto llevaba una semana impecable, los investigadores decidieron romper un vidrio del automóvil de Palo Alto, California. El resultado fue que se desató el mismo proceso que en el Bronx de Nueva York y el robo, la violencia y el vandalismo redujeron el vehículo al mismo estado que el del barrio pobre.

¿Por qué el vidrio roto en el auto abandonado en un vecindario supuestamente seguro es capaz de disparar todo un proceso delictivo?.

No se trata de pobreza. Evidentemente es algo que tiene que ver con la psicología, el comportamiento humano y con las relaciones sociales.

Un vidrio roto en un auto abandonado transmite una idea de deterioro, de desinterés, de despreocupación que va rompiendo códigos de convivencia, como de ausencia de ley, de normas, de reglas, como que todo vale nada. Cada nuevo ataque que sufre el auto reafirma y multiplica esa idea, hasta que la escalada de actos, cada vez peores, se vuelve incontenible, desembocando en una violencia irracional.

En experimentos posteriores (James Q. Wilson y George Kelling) desarrollaron la “teoría de las ventanas rotas”, misma que desde un punto de vista criminológico concluye que el delito es mayor en las zonas donde el descuido, la suciedad, el desorden y el maltrato son mayores.

Si se rompe un vidrio de una ventana de un edificio y nadie lo repara, pronto estarán rotos todos los demás. Si una comunidad exhibe signos de deterioro, y esto es algo que parece no importarle a nadie, entonces allí se generará el delito. Si se cometen “esas pequeñas faltas” como estacionarse en lugar prohibido, exceder el límite de velocidad o pasarse una luz roja y estas pequeñas faltas no son sancionadas, entonces comenzarán a desarrollarse faltas mayores y luego delitos cada vez más graves.

Si los parques y otros espacios públicos son deteriorados progresivamente y nadie toma acciones al respecto, estos lugares serán abandonados por la mayoría de la gente (que deja de salir de sus casas por temor a las pandillas), esos mismos espacios abandonados por la gente serán progresivamente ocupados por los delincuentes.

La respuesta de los estudiosos fue más contundente aun, indicando que, ante el descuido y el desorden, crecen muchos males sociales y se degenera el entorno.

Tan solo vea un ejemplo en casa: si un padre de familia deja que su casa tenga algunos desperfectos, como falta de pintura de las paredes en mal estado, malos hábitos de limpieza, malos hábitos alimenticios, malas palabras, falta de respeto entre los miembros del núcleo familiar, etc., etc., etc., entonces poco a poco se caerá en un descuido de las relaciones interpersonales de los familiares y comenzarán a crear malas relaciones con la sociedad en general y quizá algún día llegarán a caer en prisión.

Esa puede ser una hipótesis de la descomposición de la sociedad ecuatoriana, la falta de apego a los valores universales, la falta de respeto de la sociedad entre sí, y hacia las autoridades (extorsión y soborno) y viceversa, la corrupción en todos los niveles, la falta de educación y formación de cultura urbana y la falta de oportunidades, ha generado un país con ventanas rotas, con muchas ventanas rotas y nadie parece estar dispuesto a repararlas.

La solución a este problema yo no la tengo, pero he comenzado a reparar las ventanas de mi casa, estoy tratando de mejorar los hábitos alimenticios de mi familia, le he pedido a todos los miembros de la familia que evitemos decir malas palabras delante de nuestros hijos, también hemos acordado no mentir, ni siquiera mentiras pequeñas, porque no hay mentiras pequeñas, ni grandes, una mentira es una mentira y punto, hemos acordado aceptar las consecuencias de nuestros actos con valor y responsabilidad, pero sobre todo dar una buena dosis de educación a nuestros hijos, con esto y con la ayuda de Dios espero comenzar a cambiar en algo lo que antes hubiera hecho mal, he soñado que los míos algún día repitan esto el día de mañana.
Francisco

viernes, 28 de enero de 2011

ME SIENTO PERPLEJO

Me siento un poco perplejo.
Sin ser un ecologista activo, intento ser lo más respetuoso que puedo y sé con la naturaleza. A mi hijo de seis años intento enseñarle gesto que sean respetuosos con el medio ambiente; así, desde bien pequeñito, está aprendiendo a separar los diferentes residuos que generamos en el hogar para su buen tratamiento. Sigo haciéndolo aunque ahora no sirva para nada.
A finales del 2010, desde el Área de Medioambiente del Ayuntamiento de Almería se me convocó a una reunión el barrio de El Puche,  donde vivo, para ver las carencias y necesidades que teníamos en esta materia en nuestro barrio.
Le informamos de algunas, a saber:
-          Contenedores que están situados en cima de las aceras que dan acceso al colegio de Infantil y primaría y que obligan a los niños a circular por la carretera.
-          Desaparición constantes de contenedores de residuos orgánicos en la zona del Puche Centro y Norte; quedan apenas seis contenedores para una población de mil familias, una Guardería, un Colegio, un Centro de Salud, dos centros de culto religioso, un Centro Municipal de Atención Social, un Centro de la Tercera Edad, dos dispositivo de búsqueda de empleo un Centro de Formación Profesional, Un Centro de Formación Permanente de Adultos…
-          La existencia de un único contenedor amarillo para reciclado de envases.

A estas observaciones que hicimos, tuvimos inmediata respuesta.
Al punto primero, contenedores encima de las aceras que obligan a los niños entre tres y once años a caminar por las carreteras. La respuesta fue, y parafraseo; moralmente, no podemos bajar los contenedores a la carretera por si algún coche se chocara con él. Como yo no quiero dar lecciones de moral a nadie, seguramente sea yo el que haya de recibirlas, no quiero ponerme aquí a valorar que tiene más valor: si la integridad de un niño, la de un vehículo o la de un contenedor.
Al punto segundo, la progresiva desaparición de contenedores en el Puche Centro y Norte. La respuesta fue doble; se justificó porque la gente echaba la basura en el suelo, claro que no se percataron en que no cabía toda en los escasísimos contenedores que habían para el efecto. La segunda parte de la respuesta fue que se colocarían más contenedores. Eso sí, no dijeron cuando.
La respuesta al tercer punto, la existencia de un único contenedor amarillo para el reciclado de envases y plásticos, la respuesta fue de los más creativa. Se nos indicó que habían pensado que lo mejor era reciclar en los colegios; es decir, que cada vecino lleváramos a los colegios lo que pensáramos reciclar. Se nos aseveró que no nos pondrían más contenedores para este fin. Pero la verdad es que lo que no se nos dijo es que culminarían su obra quitándonos el único que teníamos y, les puedo asegurar, que se usaba mucho.
Ahora yo sigo separando en mi casa los residuos del hogar, aunque al final los deposite todos en el contenedor de residuos orgánicos, eso sí separados en diferentes bolsas, esperando que mi hijo no se percate de la idiotez. No me atrevo a llevarlos al colegio porque no creo que sea una planta de reciclaje y, además, me imagino la cara de los directores de estos centros viéndonos llegar con la basura al colegio y, como que no me parece muy bien.
Me enfado, en ocasiones y en soledad, con los responsables municipales de este servicio; pero, al rato pienso que si han comprado con nuestro dinero una escoba de ¡Metal Precioso!, ellos sabrán porque hacen todas esas cosas que yo no llego a entender. En fin, no pensaré  mucho, no vaya a ser que mis pensamiento se crucen con los de ellos y empiecen a quitar contenedores de residuos orgánicos del Puche Sur, De ahí aun no han cogido ninguno. 

COMPROMISO DE LA A.VV. ALCALÁ

Nos comprometemos a hacer llegar a los políticos que correspondan todas las publicaciones realizadas en este blog.